Aclaraciones antes de contratar talento creativo
Estas definiciones no reemplazan un acuerdo entre las partes, pero ayudan a despejar las lecturas ambiguas que suelen aparecer cuando una empresa busca perfiles de diseño, audiovisual, música o artes. Léelas como un punto de partida para conversar, no como una regla cerrada.
Perfil por entregable no es un puesto
Cuando hablamos de contratación por proyecto nos referimos a un alcance acotado con resultados concretos, no a una relación de empleo. Un perfil puede cubrir una pieza, una campaña o una colaboración breve. Si la necesidad se extiende en el tiempo o suma tareas fuera de ese alcance, conviene revisar el acuerdo en lugar de darlo por sobreentendido.
Habilidad técnica y criterio creativo
No son lo mismo y no siempre se piden juntas. La habilidad técnica se verifica en el manejo de herramientas y formatos; el criterio creativo se ve en las decisiones que la persona tomó dentro de un proyecto. Al revisar un portfolio, distinguir ambas cosas evita pedir de más o de menos en la búsqueda.
Titularidad y uso de lo producido
La titularidad de una obra y el uso previsto son dos cosas distintas. Ceder derechos no es lo mismo que otorgar una licencia limitada. Antes de empezar, conviene dejar claro qué puede hacer la empresa con el material, si se permite modificarlo, si puede reutilizarse en otros contextos y qué queda en manos de quien lo creó.
Quién aprueba, quién paga, quién coordina
En muchos equipos estas tres funciones recaen en personas distintas, y ahí suelen aparecer los roces. Definir desde el inicio quién valida una entrega, quién gestiona el pago y quién coordina el día a día reduce las idas y vueltas. Si esos roles cambian durante el trabajo, avisarlo a tiempo forma parte del acuerdo.
Qué no incluye esta consultora
Talento Creativo AR no garantiza contrataciones, no intermedia pagos entre las partes y no actúa como empleador. El trabajo se centra en ordenar criterios, expectativas y condiciones para que una empresa y un perfil creativo puedan entenderse con menos fricción. Cada acuerdo final queda en manos de quienes lo firman.